Te voy a contar algo que a la mayoría de las empresas les duele aceptar.
Estamos en 2024, y la mayoría sigue utilizando las mismas estrategias de hace años, esperando que funcionen como por arte de magia.
¿Y sabes qué?
No están funcionando.
Pero, en lugar de reconocerlo, prefieren seguir repitiendo lo mismo una y otra vez, esperando resultados distintos.
¿Te suena de algo?
Las redes sociales, que antes eran el centro de toda estrategia de ventas, ya no tienen el impacto que solían tener.
¿Por qué?
Porque la gente está hasta el cuello de ver lo mismo una y otra vez .
Anuncios idénticos, promociones que no interesan, contenido vacío que no genera ningún tipo de valor real.
Si estás haciendo lo mismo que hace cinco años, estás perdiendo ventas cada día.
Y lo peor es que la mayoría de las empresas ni siquiera se dan cuenta de esto.
Siguen invirtiendo en publicidad como si el algoritmo no hubiera cambiado, como si la atención de la gente fuera la misma de siempre.
Pero no te engañes, este no es solo un problema de los anuncios en redes sociales.
Es mucho más profundo.
En las redes sociales hay muchísimo ruido, todas las empresas intentando competir por la atención de las personas.
Y lo peor de todo, sin generar ningún activo, porque en el momento en el que esa red social desaparezca, se acabó.
Por no hablar de si cambian el algoritmo….
Pero, ¿Sabes cuál es la verdadera razón por la que las empresas están fallando?
Porque se han olvidado de cómo conectar de verdad con su audiencia.
Han perdido la capacidad de hablarle a sus clientes como personas, no como simples compradores.
Piensan que mandando más correos electrónicos o publicando más veces en redes van a solucionar el problema.
Pero lo que están haciendo es saturar más a la gente.
Y cuando saturas a alguien,
¿qué hace?
Te ignora.
Hoy en día, el consumidor es más inteligente que nunca.
Sabe que si quiere algo, puede buscarlo por sí mismo, y no necesita que le bombardeen con anuncios para descubrirlo.
Lo que quiere es contenido que le aporte, que le entretenga, que le haga sentir que es parte de algo más grande.
Quiere una conexión, no una venta forzada.
Y ahí es donde está el problema de la mayoría de las empresas: siguen empujando ventas, sin construir relaciones.
No entienden que, en 2024, el juego ha cambiado.
Entonces, ¿cómo están vendiendo las empresas que sí han entendido el cambio?
¿Cómo están conectando de verdad con su audiencia?
La respuesta es más simple de lo que crees, pero también más poderosa:
Mediante una buena estrategia de newsletters
Y no hablo de esos correos impersonales y aburridos que parecen escritos por un robot. No.
Hablo de emails que cuentan historias, que generan confianza, que le dicen a tu cliente: «Oye, estamos aquí para ayudarte, no solo para venderte.»
Este enfoque es el que está marcando la diferencia.
Porque cuando hablas a tu audiencia de manera auténtica, cuando les das valor antes de pedirles algo, ellos te escuchan.
Y, cuando te escuchan, te compran .
Pero aquí está la clave: no todas las empresas lo están haciendo bien.
Muchos creen que basta con enviar un correo a la semana con una promoción.
Spoiler: no es suficiente.
Si no estás creando contenido que realmente conecte con tus clientes, si no estás construyendo una relación con ellos, estás perdiendo la oportunidad de venderles más.
Esto lo hemos visto esto una y otra vez.
Empresas que pensaban que lo estaban haciendo todo bien, pero que en realidad estaban alejando a sus clientes con emails que no les importaban.
Y cuando les ayudamos a cambiar su enfoque, los resultados fueron inmediatos.
Más aperturas, más clics, más ventas.
Porque una cosa te aseguro: cuando sabes cómo hablarle a tu cliente, él responde.
Así que pregúntate: ¿cómo estás hablando a tu audiencia?
¿Estás construyendo una relación o simplemente estás tirando contenido al aire esperando que alguien lo recoja?
Si no tienes la respuesta clara, no te preocupes. Lo vemos en breve