León, un joven que gana 4.300 euros al mes: «Nunca he trabajado para pagar mis estudios, solo para mis vacaciones»

Hay quienes defienden que el dinero no compra la felicidad, pero compra todo lo demás. Ahora, el debate sobre la brecha entre ricos y pobres vuelve a estar sobre la mesa ante la subida del coste de vida y del precio de la vivienda. La realidad es que nacer en una familia rica supone una ventaja a la hora de tener mejor formación y optar a mejores sueldos que dan la estabilidad financiera necesaria para comprar una casa a una edad a la que resulta imposible para muchos ciudadanos en España. Así lo defiende León, un joven de 31 años que gana 4.3000 euros al mes, a raíz de su experiencia personal.

Más dinero, mejor puesto de trabajo

La brecha entre ricos y pobres está aumentando hasta el punto de que el mercado de la vivienda dividirá a los jóvenes que hereden y los que no. «Nacer en una familia rica es salir antes en una carrera de 100 metros», asegura León, un diseñador de videojuegos que gana más de 4.000 euros al mes con tan solo 31 años. Se trata de un sueldo que pocos jóvenes, y no tan jóvenes, llegan a alcanzar. Al final, una persona adinerada tiene más facilidades para tener un mayor nivel de vida.

Muy consciente de que su situación privilegiada, León tiene sentimientos encontrados: «Me siento en deuda y mal a la vez. Estas oportunidades no me llegan por mi trabajo, sino por la familia en la que nací«. Su carrera profesional arrancó nada más ni nada menos que en una escuela de diseño de videojuegos de gran prestigio que sus padres pagaban con un sueldo de 11.000 euros mensuales entre los dos. De esta forma, los estudios de León costaban 7.000 euros al año, según recogen en una entrevista publicada en Le Monde.

«He tenido un enorme aporte económico. No trabajaba para pagar mis estudios, trabajaba solo para mis vacaciones», comenta el diseñador de videojuegos, conocedor de que otros jóvenes se ven obligados a compaginar la formación con un trabajo para costear la vida cotidiana. Por ejemplo, una joven sacó dos carreras mientras trabajaba como azafata y asegura que tuvo que renunciar a muchas cosas.

El acceso a la vivienda está garantizado para los ricos

En plena crisis habitacional, se valora más que nunca el acceso a una vivienda en Europa porque la clase social dentro de poco dependerá de si tienes piso. Hace cuatro años ya había crisis y alquilar o comprar un piso era imposible en las principales ciudades. Sin embargo, a los 27 años León compró un estudio por 290.000 euros en París (Francia) con la ayuda de sus padres. En aquel momento, su salario era de 2.200 euros y pocos jóvenes de su edad podían permitirse comprar vivienda.

Desde su infancia, León ha tenido el futuro garantizado con la fortuna de sus padres. Incluso, a los 20 años el diseñador de videojuegos ya tenía ahorrados 25.000 euros en una cuenta bancaria que su familia abrió para él antes de nacer. Ahora que ha cumplido 31 años, su capital asciende a 100.000 euros a partir de donaciones familiares durante los últimos años. Hay pocas historias de multimillonarios que comenzaron su fortuna siendo muy pobres.

En la actualidad, León trabaja como diseñador de videojuegos en Copenhague, con un sueldo de 4.300 euros mensuales que le permite vivir sin preocupaciones económicas junto a su pareja, que gana cerca de 3.000 euros al mes. Mientras que Dinamarca es uno de los países con los salarios más altos, los españoles ganan casi 5.300 euros menos que la media de la Unión Europea.

Al llegar a Dinamarca, uno de los países más felices del mundo, vivía en una vivienda de alquiler por 2.000 euros al mes y después compró un piso de tres habitaciones. El joven es consciente de que todo lo que ha conseguido es gracias a las ventajas de nacer en el seno de una familia rica y heredar un generoso patrimonio. Así, ha podido cursar estudios en los centros educativos de mayor prestigio, centrarse en su carrera profesional y hasta mudarse a otro país.

Yolanda Fernández Blanco