Reconectar para avanzar.

Vengo de hacer yoga (no te preocupes, que no me voy a poner espiritual) y de preparar los ejercicios de la primera sesión de Emprende Libre.

 

Los he hecho yo mismo, para asegurarme que son los adecuados (hace días que estoy con ello).

 

Adentrarme un poco más en mí me ha servido para llegar a unas reflexiones que quiero compartir hoy con vosotros.

 

¿Cuándo fue la última vez que te has preguntado si estás en el camino correcto de la vida?

 

De hecho, la mayoría de gente ni siquiera se lo ha preguntado en serio nunca. Muchos otros buscan la respuesta hacia el exterior, en la comparación y en la validación externa. Pero realmente, la única respuesta verdadera, la tenemos nosotros mismos.

 

Lo que sucede es que a medida que vamos viviendo constantemente nos pasan cosas que nos desvían de nuestro rumbo (si es que lo tenemos), aquello que le llamamos “el día a día”. Y si no paramos a Reconectar con el camino, lo único que hacemos es desviarnos cada vez más.

 

Bien, lo que me ha sucedido a mí estos días es que he estado reconectando, no únicamente en un ejercicio de un ratito, si no en mi día a día de la última semana. Llevando una vida que me hace sentir con plenitud.

 

Para mí, hay 4 elementos que, si no cuidamos, son claros puntos de desconexión.

 

  1. El contacto diario con la naturaleza.

  2. La Actividad física.

  3. La alimentación saludable.

  4. El entrenamiento mental (meditación, respiración, relajación, etc.)

 

Pienso que se ha normalizado una vida totalmente errónea, que la mayoría de las personas están viviendo una vida cuya finalidad es sostener un sistema que aborrecen y detestan. ¿Para qué? ¿Cómo pretendemos encontrar el sentido de la vida así?

 

Vivir en ciudades, en cajas de hormigón, sin ver el horizonte, casi nunca, sin que les toque el sol, comiendo cosas antinaturales, bebiendo de todo menos agua, sentados en sillas más horas que caminando, sin vivir en la naturaleza más que unos pocos días al año…

 

Probablemente abrume verlo y se tienda a pensar “hay tantas cosas que están mal, que no sé ni por dónde comenzar.”

 

Pero vamos, es que es verdad: Hay muchas cosas que hemos normalizado que son un desastre completo.

Luego nos sorprendemos cuando nace la frustración, la enfermedad, los dolores físicos al mínimo ejercicio o la falta de vitamina D. ¿Cómo pretendemos tener Vitamina D sin salir al exterior a que nos de el sol fuera de un aire contaminado?

 

Bien, no es que me haya despertado pesimista hoy y por eso esté soltando toda esta m. por aquí.

 

Al contrario, yo me siento en conexión con lo que hago, lo que como, la naturaleza y la vitamina D (que se ve que tengo unos niveles muy altos).

 

Es más, llevo una semana cuidándome como nunca en mi vida. Sienta genial.

¡Seguimos!

 

“La libertad no se persigue, se construye.

El primer paso hacia la libertad es saberte capaz de ella,

el segundo, no aceptar otra cosa.”

 

Un abrazo,

 

Carles.