Tras varios audios ayer con mi amiga Raquel Laso me dijo una frase que me encantó y me hizo pensar…
“Se nos olvida que la mejor red social es la vida misma”
Te pongo en contexto, conozco a Raquel desde 2019, formé equipo con ella en 2 de sus proyectos y hemos colaborado otras tantas veces.
Lo que más me fascina es que es una persona que tiene muy claro su propósito en la vida y todo lo que va creando y haciendo está totalmente alineado con lo que ella es, sin más, cuando quiere algo lo hace, no espera a tener miles de seguidores ni el negocio perfecto cara a la galería.
Eso no quita para que se lo curre muchíiisimo, pero si te dejas guiar por las apariencias superficiales que nos dan las redes, pensarías que no es posible.
Sin embargo está liderando proyectos increíbles.
Cuando ayer le mostré mi admiración por todo esto en un audio de 5 minutos (y otros tantos con los que aprovechamos para ponernos al día jeje), ella me contestó, entre otras cosas, la frase de arriba.
Los eventos presenciales, los contactos que ya tienes, amigas, familia, compañeros de ese curso que estás haciendo, de esa comunidad…
Toda esa gente que tiene contacto contigo más allá de verte en un post, son realmente tus contactos más valiosos.
Porque no te han descubierto en un “ataque de dopamina” en el metro o mientras se toman un café a media mañana, hay otro tipo de relación, te han escuchado hablar, te han visto, han sentido tu manera de actuar.
¿Esto significa que para mí no sirven las redes o que pienso que no hay que tenerlas?
Para nada, de hecho me parecen maravillosas jajaja
Peeeero, pienso que también nos pueden hacer mucho daño y la clave está en “desde dónde las usamos”.
Te cuento lo que son para mí (y cada día me enfoco más en este camino).
Mi mente creativa necesita crear, todo el rato.
Pienso que esto es algo que se “entrena” cuando te dejas fluir, pero la mayoría de la gente no lo hace.
Ahora mismo estoy tecleando y las ideas me van burbujeando la cabeza como locas, van mucho más rápido que mis dedos y es muy probable que me olvide de todo lo que te quiero contar.
Pero esto me pasa porque desde hace tiempo me he acostumbrado a comunicarlas, trato de no guardar mucho… porque si no, se acaba perdiendo.
Aunque creas que te acordarás, aunque lo tengas super bien apuntado.
(Aunque uses el sistema maravilloso de Notion que estoy creando para canalizar todo esto , te lo contaré otro día)
Esa idea que anotaste hace dos semanas nunca volverá a sentirse con la misma emoción que en el primer momento que nació.
Espontaneidad.
Ideas.
Comunicación.
Tener claro tu mensaje.
Tener claras tus ideas y valores.
Tener un propósito claro con tu negocio.
Y tener la necesidad de comunicar todo esto para poder seguir pensando, creando, para inspirar a otros creadores a los que pueda motivar también a hacer lo mismo.
Y esto, señoras y señores, no es contenido, es comunicación de marca.
No me maten, pero es la verdad.
Por eso yo no creo contenido, transmito ideas, no es relleno, te aseguro que si no tengo nada que contarte, no lo haré.
¡Y aquí es donde quería llegar!
¿Desde dónde estás usando las redes sociales?
¿Te interesa crear relaciones verdaderas y conectar con personas que podrán ser tus clientes, colaboradores e incluso amigos?
¿Te gustan más el hecho de crear contenido enfocado en likes y que en algún momento de tu vida te haga viral?
Piénsalo…
¡Un abrazo!