Las 8 formas de las historias

Kurt Vonnegut es uno de mis autores favoritos y Matadero V una de las novelas que más me han marcado. Me cuesta pensar que se pueda crear algo tan divertido y crudo al mismo tiempo.

En ella, Vonnegut se vale de un alter ego para retratar todo el sinsentido de la guerra, algo que había vivido en primera persona después de ser reclutado para participar en la Segunda Guerra Mundial.

La vida de Vonnegut (1922–2007) consistió en sí misma en tapar agujeros emocionales a base de comedia absurda.

El éxito le llegaría tras varias desventuras. Escribió durante noches enteras en el altillo de la gasolinera de la familia, mientras se mantenía con trabajos alimenticios.

Incapaz de sentirse buen padre ni buen marido, tuvo que adoptar a sus tres sobrinos cuando su hermana y su cuñado murieron con dos días de diferencia. Era como si la vida le diera dos tazas de responsabilidad y deber moral a aquel que se ve ya sobrepasado y vencido.

El humor y el sarcasmo fueron su mecanismo de supervivencia, pero también serían su vía para prosperar. Tras décadas de precariedad, la suerte de Vonnegut cambió y logró notoriedad con el éxito de Matadero V.

Se convirtió en una pequeña gran celebridad cultural de su tiempo.

En los años 60 quiso formalizar su visión de las historias en una tesis académica. Se llamaba La forma de las historias, y la presentó ante la Facultad de Antropología de la Universidad de Chicago.

Su idea clave era tan simple como efectiva… aunque la universidad la rechazó de pleno.

Las 8 formas de las historias de Vonnegut (y cómo aplicarlas en tus textos)

Vonnegut creía que la mayoría de las historias encajaban en 8 patrones únicos y que, por lo tanto, debería ser sencillo hacer que un ordenador las comprendiera y las reprodujera.

✱ (en un momento en el que la informática estaba en pañales).

Como te decía, la universidad rechazó su tesis. Vonnegut siempre dijo con ironía que porque era demasiado simple y divertida. Y la verdad es que lo es.

Hoy vamos a recorrer sus teorías para conocer también cómo aplicar estas formas de las historias a cualquier tipo de texto y contenido.

La teoría que Vonnegut propuso se resume en que toda historia dibuja una curva si la pones en un gráfico simple: eje X (del inicio al final) y eje Y (buena → mala suerte).

Ese trazo —la forma— es lo que el lector “siente”. Si escribes en internet, esta lente te sirve para diseñar newsletters con ritmo, posts que no se “aplanan” y páginas de venta que llevan al lector de A a B sin perderlo por el camino. Y por supuesto, también para crear historias y novelas que atrapan.

Vamos a conocerlas una a una:


1) Hombre en el hoyo

Empiezas en tu vida normal, caes a un problema serio y sales mejor.

Es la historia que mueve decenas de películas, desde Náufrago a Matrix o Toy Story.

Es la estructura más práctica para un post de aprendizaje: “Nos equivocamos con X, aquí está el error, el método para arreglarlo y el resultado”.

En copy, esto es la base también de la fórmula PAS (Problema-Agitación-Solución).

➼ Puedes aplicarla en newsletters didácticas y casos de estudio: el lector entra por el dolor, se queda por el giro y recuerda la salida porque sabe que le servirá mañana.

2) Chico conoce chica

Encuentras algo valioso (un amor, una idea, un cliente ideal, un enfoque), lo pierdes, y haces el recorrido para recuperarlo.

Tienes decenas de películas románticas de ejemplo, pero también lo es El indomable Will Hunting en su relación entre Will y el profesor.

Funciona genial para relatar cómo volviste a la constancia, cómo recuperaste aperturas de email o cómo reactivaste tu blog tras meses parado.

➼ El subtexto es el compromiso: demuestra que lo valioso se cultiva y requiere esfuerzo.

3) De mal en peor

Todo empeora… y no hay vuelta atrás. El ejemplo clásico que se suele poner es La Metamorfosis de Kafka.

¿Qué puede mejorar una vez que te levantas siendo una cucaracha gigante en tu casa?

➼ Es perfecta para análisis muy críticos: diagnósticos de un sector, avisos de tendencias, límites de la IA… por qué cierto “hack” de moda es contraproducente.

Ojo: si solo destruyes, tampoco mejoras. La clave es cerrar con claridad sobre cómo actuar.

4) ¿Arriba o abajo? (la complicación eterna)

Zigzagueo constante con tendencia final al alza.

Es lo que pasa en Juego de Tronos. Todo es un ir y venir.

Te puede servir como crónica de un proceso largo: construir una audiencia, escribir un libro, monetizar una newsletter…

➼ Úsala como series: cada entrega añade un pico o un valle y cierra con micro-aprendizaje. Piensa en esto como un proceso vivo.

5) Historia de creación

Del caos al orden.

Es la historia de la Cosmogonía Griega, Avatar o 2001.

También sirve como molde de un manifiesto o una buena página “sobre mí”. Y como no, para una landing page.

➼ Pongamos el ejemplo de una app de concentración:
Empiezas con el ruido (infoxicación, 40 pestañas, 0 lecturas con foco…), introduces tu principio organizador (tu app, cómo funciona..), y terminas en calma productiva.

6) Antiguo Testamento

Ciclos de subidas y bajadas que acaban abajo.

Requiem por un sueño es un gran ejemplo moderno. Lalala, aunque parezca que no, también.

➼ Úsala con cuidado: sirve para advertencias éticas o contar tu camino (“Probé la táctica X, subí métricas, pagué el precio y no compensa”).

En posicionamiento te hace creíble: renuncias a atajos y explicas el porqué. Sirve también para atraer a quien quieres y filtra al resto.

7) Nuevo Testamento

Todo mejora, luego llega el golpe devastador (crucifican a Jesús), y buscas una salida “que se sale de órbita” (¡Resurrección!).

➼ Es la estructura de muchos relatos de autoridad: crecías, te tumbaron (algoritmo, burnout, cierre de plataforma), inventaste un camino alternativo (propiedad del email, método propio, producto).

8) Cenicienta

De los harapos a la riqueza.

Empiezas muy abajo, tienes algunas ayudas, pero también pruebas… llega un momento en el que subes fuerte… pero caes para luego volver a levantarte.

Rocky es una gran Cenicienta moderna.

➼ Casa muy bien en el mundo online con trayectorias personales, por supuesto, pero también en testimonios o dando ejemplos de métricas con sus ascensos y caídas.


Y tú… ¿Te atreves a ver qué tipo de historia estás contando?

Te reto a un juego:

  1. Diagnostica tu última edición, post o lo más reciente que hasta escrito
  2. Dibuja su curva en 30 segundos: coloca 4–5 hitos (baja-sube) como máximo.
  3. Remata según el resultado: si la curva acaba bajando, quizá puedas intentar escribir lo siguiente buscando volver arriba; y viceversa.

Víctor Millán