Pascual, propietario de 15 pisos: «He sido pizzero y policía, y cuando acababa de trabajar iba a reformar casas»

En una entrevista en televisiónPascual Ariño ha explicado con detalle cómo ha conseguido hacerse con 15 viviendas y mantenerlas a lo largo de los años. Este inversor inmobiliario aseguró en laSexta que ha mantenido diferentes trabajos para poder hacer frente a esta inversión. «Yo he sido policía durante 14 años, antes trabajaba en Telepizza, de repartidor, de todo, y cuando era policía y terminaba de trabajar, lo que hacía era ir a reformar pisos. Como no tenía dinero para la reforma, cogía los sacos de escombros y los subía yo solo, así como los sacos de cemento y los ladrillos», asegura.

Educación financiera, tarea pendiente en España

El precio desorbitado del alquiler ocupa un lugar importante en las preocupaciones de los españoles por la dificultad de encontrar un piso por menos de 1.000 euros al mes. Sin embargo, el inversor Pascual Ariño defiende que «el problema no son los rentistas». En realidad, desde su perspectiva, «el problema es que falta educación financiera. El problema es que de la nómina, cuando un empresario te paga 2.800 euros, a ti te llega poco más de 1.600 euros. La mitad del salario de los trabajadores no llega a su bolsillo«, ha denunciado durante su intervención en el programa de televisión laSexta Xplica.

Los tertulianos presentes en el plató no han tardado en reaccionar. «La mitad del salario de los trabajadores va a tu bolsillo«, ha replicado René Soto, especialista en comunicación. Al insistir en que la falta de educación financiera impide a la gente gestionar su dinero y ahorrar para comprar vivienda, Ariño ha puesto como ejemplo a seguir su trayectoria. «He sido policía durante 14 años. Llegaba justo a fin de mes y me ponía a hacer horas extra reformando mis propios pisos. Antes trabajaba de repartidor de pizzas», recuerda el inversor inmobiliario.

Más allá de ahorrar dinero, Pascual Ariño considera que sus decisiones han sido inteligentes: «Ahora tengo 15 pisos. Tengo muchas propiedades y de todo tipo. Cuando sabes invertir, se trata de coger una propiedad y sacarle el máximo partido posible para después vender y comprar dos». Mientras tanto, otro inversor inmobiliario advierte de que «los pisos de 80 metros en Madrid pueden alcanzar los 2 millones de euros».

En la actualidad, vive de los ingresos que obtiene del alquiler, pero no ha sido un camino de rosas. «Cuando era policía y terminaba de trabajar, iba a reformar pisos. Y como no tenía dinero para la reforma, cogía los sacos de escombros, de ladrillos o de cemento, los subía y los bajaba yo solo. Pintaba los pisos. Lo hacía yo todo», explica el inversor. Con estas ayudas puedes transformar un local en vivienda por un precio más barato.

No obstante, la falta de educación no es el único problema que da lugar a la crisis habitacional. Los impuestos también impiden a las personas comprar una casa y disparan el precio de la vivienda. De forma paralela, los propietarios se ven obligados a subir el alquiler a los inquilinos para compensar el dinero que se va en pagar impuestos.

«El otro problema que hay es que la otra mitad del salario se va a pagar la vivienda, el alquiler. Porque la mitad de los gastos de la casa se va en impuestos. Tienes que pagar el 10% del impuesto de transmisiones patrimoniales, cuando vendes una casa tienes que pagar la plusvalía municipal, que se va el 20%. Aparte de la plusvalía, tienes que pagar el 20% del IRPF luego sobre las ganancias. Tienes que pagar cuando heredas, tienes que pagar el impuesto del alquiler…», aclara Pascual Ariño.

El economista Gonzalo Bernardos era uno de los tertulianos en el programa de televisión, se muestra escéptico ante las palabras del inversor. El mismo Gonzalo Bernardos paga «mucho a Hacienda», pero pone en duda las declaraciones del expolicía. Aun así, Pascual Ariño reafirma su creencia de que «la mitad del salario son impuestos y la mitad del valor de una vivienda son impuestos».

De esta manera, ser propietario de 15 pisos no habría sido posible sin el trabajo duro, pero tampoco sin hipotecas o préstamos y compara su caso de éxito con el de los millonarios. «Tengo un montón de pisos gracias a la deuda. Si te fijas, los grandes millonarios tienen deuda. Yo he tenido ocho hipotecas y dos préstamos personales», según revela.