Hincar la rodilla

Había dos países

Los dos grandes, los dos ricos.

Uno observaba el avance científico y tecnológico con una mirada permisiva y abierta.

El otro se esforzaba en poner trabas y dificultar los avances.

¿Desde cuándo?

Vamos a tomar una fecha de referencia, por ejemplo un cuarto de siglo.

Desde el momento en que todo estalló y se recuperó. El estallido de la burbuja punto com.

El país joven facilitó la recuperación con pocas leyes y menos trabas, el país viejo no.

El viejo se empeñó en crear una macro estructura legislativa y complicarlo todo. Regulación tras regulación y regular lo ya regulado.

Leyes, normas, disposiciones, guías… un marasmo que agota a cualquier emprendedor ya agotado por el mero hecho de haber fundado una empresa.

Y el joven creció y desarrolló un potentísimo ecosistema emprendedor e innovador.

Y el viejo, no.

Se quedó multiplicando su sector público, creando problemas donde no los había que justificasen la necesidad de más organismos públicos, y arruinando a sus ciudadanos que tenían que pagar ese despropósito.

Y llegó el día.

En el que tuvieron que sentarse para fijar los términos en los que iban a venderse mutuamente. Y los políticos quw cuestan mucho pero valen poco, salieron a dar lo mejor de sí mismos.

El país joven con menos políticos que el país viejo.

Estados Unidos ha salido ganador por goleada de la negociación de aranceles y tú y yo veremos los resultados y los notaremos en nuestros bolsillos.

Al tiempo.

Europa no puede prescindir de la innovación norte americana, son el futuro, las tendencias. La inteligencia artificial, el internet de las cosas, la crypto economía, las redes sociales. el contenido, el big data, los buscadores, el marketing digital…

Y alguno me dirá, ¿y qué pasa con Spotify o Skype?

Pasa que en cuanto pudieron se fueron a cotizar a Nasdaq, el primero, o se vendió a Microsoft, el segundo.

No es la inversión ni la potencia tecnológica, es la mentalidad. Arriesgar es bueno, avanzar es mejor, innovar es obligatoria y facilitarlo con pocas leyes y menos trabas, imprescindible.

Europa envejece en su estado del bienestar que tanto malestar va a causar a sus jóvenes.

Es lo que hay.

Pero no somos árboles y hay países que están deseando recibirnos, si vas a invertir o a trabajar. Claro está.

Incluso en algunos se habla español.

De la negociación de los aranceles; EEUU 5, Europa 0.

La historia continúa.

Sixto Arias